relatos

 

¿Quién soy?

Allá por 1978, en San Carlos de Bolívar (Bolívar a secas para todos), un 11 de marzo, nací yo...Marcos Alberto Gallo.

La tranquilidad del pueblo me fue formando en la sencillez y junto al cariño y amor de mis padres, Guillermo Gallo (el Tato) y Lidia Tamborenea (la Nana) fuimos creciendo junto a mis hermana Vero y Virginia (yo soy el del medio).

Cúan importantes son esos primeros años en la vida de uno, mis viejos dándonos lo mejor que estaba a su alcanze pero siempre unidos (creo que cada uno lo hizo lo mejor que pudo), algo que lamentablemente se a ido perdiendo, en un rápido pasaje de aguantar todo en la pareja (generalmente por los hijos o el que dirán) hasta una creciente intolerancia (ante la menor discusión las parejas se separan).

Siempre fuí un poco cascarrabias y bastante Zapata (sino la gana, la empata jajaja), me acuerdo con una sonrisa en los labios como se enojaban mis hermanas y como lo hacen mis amigos cuando invento definiciones bastante creíbles ante alguna duda que surge. Eso sí, con convicción.

Bastante inquieto desde chico, fue un aplicado alumno, siempre me gusto leer y aprender, actividades que espero no perder nunca. Ya desde los 3 añitos me iba al kiosco de mi tía Zully y me tiraba al piso a “leer” las revistas de historietas que tenia en canje, bueno...en si miraba los dibujitos , jeje.

De pibe me dediqué a aprender fútbol, donde hize las inferiores en el club Empleados de Comercio.

A los 10 años comenzé a participar del grupo de los boys Scouts donde nos anotamos con un par de mis compañeros de la escuela Nº 2, que es donde hize la primaria.

Me enorgullece decir que este movimiento me formó en valores nobles, poder disfrutar de la naturaleza y respetarla, el valor de la pequeñas cosas, el compañerismo, la entrega... Agradezco todo lo que fue dandome. Gran parte de lo que soy ahora se lo debo a todos los dirigentes, y compañeros que fueron transitando conmigo ese camino.

También gran parte de lo que soy se lo debo al Grupo Misionero que dependía de la Parroquia San Carlos Borromeo de Bolivar; valores y amigos que permanecerán por siempre conmigo, alguno fueron compañeros de viaje, otro los sigo teniendo a mi lado.

Egresé en el ex-Colegio Nacional de Bolívar, (donde dío clases Cortázar...se aburrío un poco el loco allá), en lo que fue la última promoción de Bachiller Común, pues luego vino el cambio en el sistema educativo.

Curioso desde siempre, he metido mis narices por muchos lados...cestería, radioafición, casi bombero.

Luego me fuí a Olavarría a estudiar ingeniería electromecánica, donde estube por 3 años. Hermosos recuerdos en la residencia estudiantil de la facultad de ingeniería (la llamada playa de Camiones), donde convivíamos 22 almas compartiendo aventuras y desventuras estudiantiles, partidos de fútbol y proyectos.

Fue una época que me sentía muy estático, por lo que decidí continuar estudiando en Mar del Plata pero ingeniería electrónica (el año que viene me recibo luego de mucho sacrificio).

Me tiré a la pileta, pero esta hermosa ciudad se encargó de llenarmela, siempre tuve trabajo y oportunidades, fueron épocas de mucho crecimiento personal. Enormemente agradecido de cuanto fue ocurriendo a mi alrededor.

Actividades tan diversas como el Yoga, laburos en el ámbito gastronómico, actividades circences, mar y playa, hacen de Mar del Plata mi segunda ciudad.

Siempre me a gustado viajar y el cicloturismo se abrío como una nueva dimensión que me llena de entusiasmo.

Así que te invito a seguir compartiendo conmigo, caminos y anécdotas...compartiendo VIDA.

Gracias.



Un abrazo lleno de energía para vos que me lees.

Marcos Alberto Gallo

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